Terapia individual para la vida

En mi consulta te acompaño a relacionarte de otra manera con aquello que te genera sufrimiento: la ansiedad, el estrés, la depresión, un duelo, experiencias traumáticas, dificultades en las relaciones, la autoexigencia constante o la sensación de no estar a la altura. No trabajo desde la idea de “arreglarte”, sino desde ayudarte a entender qué te está pasando y a recuperar margen de maniobra para vivir la vida que quieres vivir.
Trabajo desde enfoques basados en la evidencia científica como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y la Psicoterapia Analítica Funcional (FAP). Estas terapias ponen el foco en cómo te relacionas con tus pensamientos, emociones y recuerdos, y en cómo construir una vida más conectada con lo que realmente valoras, incluso cuando el malestar está presente. El objetivo no es eliminar emociones, sino aprender a dejar de luchar con ellas para que dejen de dirigir tu vida.
Creo firmemente que el rigor técnico no está reñido con un trato humano y cercano. Por eso cuido especialmente la relación terapéutica: un espacio seguro, respetuoso y sin juicios, donde puedas hablar con libertad, explorar tus dificultades y ensayar nuevas formas de estar contigo mismo y con los demás. La terapia es un proceso colaborativo, adaptado a tu momento vital y a tus objetivos.